Noticias — 23 agosto 2011

El Congreso Nacional sigue retaceando a la ciudadanía la oportunidad de vivir en un país enteramente transparente en cuanto a su régimen económico. Más por mezquindad política que por razonamiento lógico, continúa la oposición a un instrumento que favorece dicha transparencia y encamina el sistema hacia la formalización total: el Impuesto a la Renta Personal (IRP). El nuevo proyecto de ley elevado por el Ministerio de Hacienda, que busca destrabar la suspensión de la vigencia de dicho tributo hasta el 2013 -establecida por el propio Congreso-, languidece en la Comisión de Hacienda del Senado. Y conste que el Ministerio de Hacienda ya ha cedido todo lo que pudo ceder, con tal de que el IRP rija definitivamente.

La Comisión de Hacienda del Senado tiene en su poder, desde fines de marzo pasado, el proyecto de ley elevado por el Ministerio de Hacienda, que modifica varios artículos de la Ley del Impuesto a la Renta Personal y lo pone en vigencia a partir del segundo semestre de este año. Sin embargo, el tema no fue aún tratado en dicho estamento. El presidente de la citada Comisión, el liberal Ra- món Gómez Verlangieri, había afirmado que en julio convocaría a una audien- cia pública para debatir el caso con la ciudadanía.

Esa sería una buena oportunidad para que la sociedad haga escuchar su voz ante los políticos, para quienes seguramente el IRP constituye una amenaza.

El Congreso había determinado que la vigencia del IRP se suspendía hasta enero del 2013, con toda la intencionalidad de no permitir que el Gobierno ac- tual pudiera utilizar esa herramienta impositiva.

La situación se complica tras la determinación adoptada la semana pasada por la Junta de Gobierno del Partido Colorado, que por mayoría decidió opo- nerse al IRP, y por la postura de Unace -también en contra-, una agrupación política cuyo líder está siempre a la pesca de alguna ventaja particular. Es decir, no existe la cantidad suficiente de votos para que este nuevo proyecto de Im- puesto a la Renta Personal, por ahora, pueda prosperar.

El ministro de Hacienda, Dionisio Borda, al lamentar la decisión del Partido Colorado, recordó que “todas las instituciones y los organismos internacionales nos exigen (aprobar el IRP), y a esta altura se volvió una exigencia, como parte del proceso de formalización y transparencia de la economía paraguaya”.

Agregó que “ya ni hablamos siquiera de su capacidad de recaudación, como impuesto directo, que es ínfimo, pero sí que pueda ayudar efectivamente para ir formalizando la economía y haciéndola más transparente”.

Los niveles de recaudación impositiva del Paraguay son los más bajos en la región: apenas 13 % del PIB, y una de las exigencias de los organismos inter- nacionales para otorgar préstamos y donaciones a nuestro país es la aprobación del tributo.

Aunque el panorama para el IRP en el Congreso parezca muy poco favorable, el Ministerio de Hacienda debe continuar con su lobby, sobre todo ante la Co- misión de Hacienda de la Cámara Alta.

Por otra parte, los políticos debieran dejar de pensar en términos netamente partidarios y ponerse a la altura de la gente que viene trabajando desde hace mu- cho tiempo para lograr los resultados macroeconómicos que hoy se exhiben con orgullo.

El Impuesto a la Renta Personal es un instrumento fiscal imperioso para un Paraguay de crecimiento sostenible que la ciudadanía honesta impulsa. Es hora de que los políticos se pongan a la altura de su responsabilidad patriótica y per- mitan su vigencia inmediata.

Fuente: Diario Ultima Hora

Related Articles

Compartir

Acerca del Autor

(0) Comentarios

Comentarios cerrados.